21 abr. 2010

La ciencia del tupper

Hace algún tiempo que no paro de pensar en los tuppers y en su complicado mecanismo. Todos sabemos que estos "prácticos" elementos supusieron toda una revolución en la historia familiar... ¿Quién no tiene una madre que daría la vida por uno, pero sería capaz de cortarte la mano si tocas sus tuppers?

Yo no entiendo muy bien cómo funcionan. En principio parece fácil. Lo abres, metes la comida, lo cierras (se oye click) y ya te puedes llevar tu comida casera a cualquier lado no?... Pues no.

Yo los abro, meto la comida, cierro oyendo el click y cuando llego al trabajo se ha vertido todo el contenido. Entonces, al día siguiente, decido "precintar" el tupper usando unas gomas...mismo resultado. También lo intenté con cinta aislante...ni os comento el tacto que tiene el "aceitillo" con el pegamento de la cinta. Intento que siempre esté en la posición correcta, lo voy comprobando cada dos por tres, pero siempre se me acaba desparramando todo...

El caso es que con los de mi madre eso no pasa. ¡¡A la tía nunca se le vierte nada!! Y por más que le supliqué que me diera alguno, siempre se negó. (Con los tuppers mi madre es como Golum con el anillo) Así que no me quedó más remedio que quitárselos. Lo se, es muy triste robarle un tupper a una madre...Ella que me trajo al mundo, eterna sufridora...pero lo hice y no hay vuelta atrás.

El problema es que con el tupper robado también ha pasado lo mismo. Así que yo me pregunto: ¿Qué extraño poder envasador adquiere una mujer al parir? ¿Por qué con mi madre sí y conmigo no? ¿Tendrá que ver algo la maternidad y los tuppers? ¿Sólo el embarazo me hará libre o también vale un "sustillo"?

menudo pringue

1 comentario:

  1. lo siento querida, le robaste el tupper equivocado. :)
    ella sabía que tu lo querías, y lo puso allí para que tu lo vieras, ella lo iba a tirar.

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