18 nov. 2010

La normalidad no es una opción

Este lunes me desperté con la luz de la mañana, me asomé a la ventana y vi la ciudad tintada de colores extraños, no feos, no desagradables, simplemente raros... y sentí un escalofrío en el cerebro.

No hice caso y encendí el ordenador, puse el modo aleatorio en el reproductor de música y comienza a sonar la melodía de Twin Peaks (¡mierda! ya verás...)

Salgo a la calle y me encuentro a un tipo de apariencia bastante normal caminando en círculos y hablando solo (juro que es cierto todo lo que cuento)

El día se desarrolla con tranquilidad, bastante banal, pero yo estaba inquieta, no me hubiera sorprendido encontrarme con el fantasma de Laura Palmer en cualquier momento, la verdad.

Termino mi trabajo y quedo con Meris, un poco de "pijama party" y a dormir. Sueño que soy devorada por tiburones y me despierto. Cinco de la mañana y ya no soy capaz de pegar ojo (ahora tengo premoniciones al estilo Dale Cooper...qué bien)

Voy a trabajar hecha polvo (es martes) y no soy capaz de interactuar con los demás con normalidad (tengo miedo)

Seis de la tarde y primer ataque de ansiedad. Salgo del curro y vuelvo a quedar con Meris para bajar un sofá. Cañas, risas, otro ataque de ansiedad (esta vez bastante leve) y a dormir.

Miércoles. He dormido bien. Todo parece normal. Trámite vital. Banda sonora: Manta Ray (para no desentonar con la semana Lynch) Llueve y se moja mi ropa tendida. Veo al clon de mi jefe.

Y llegamos a hoy. Random musical igual a "Head over Heels" (no comment). He tenido sueños raros. Llego al curro y me paso hora y media esperando (muerta de frío) poder dejar la bici.

Así que lo que empezó en Twin Peaks, parece que está acabando en Donnie Darko... voy apañada....

Where is Annie? Where is Annie?