11 may. 2010

Le dijo el mudo al sordo...

Me hace mucha gracia cuando la gente te da consejos aunque no se los hayas pedido. Me hace gracia porque me parece un acto de aguda soberbia, en unos casos, o de envidia, en otros.

Para que el acto del buen consejo se lleve a cabo debe existir, entre los individuos, cierta relación de amor y respeto (entiéndase amor en su concepto más amplio) porque, de lo contrario, en lugar de un consejo lo que resulta es una retahíla de palabras que reflejan la soberbia y/o envidia del "aconsejante".

Normalmente, este sopor dialéctico suele estar salpicado de algunos "es por tu bien", "no quiero que sufras", "a mi me va bien de esta manera", "es que eres tan buena que pareces tonta"... y ¡¡lo mejor!! es que esta gente ni siquiera se preocupa por ti...

Bueno pues yo, para todas esas personas que no me quieren, ni me aprecian, ni se interesan por mi vida pero, que de vez en cuando, se llenan la boca de consejos y opiniones sobre mis asuntos, sólo tengo una cosilla que decirles:

fuck you!

2 comentarios:

  1. anda, pero si la maca tiene un blog, mírala qué gracia, como en la vida misma, senovilla dixit.

    muasmuas


    (tenemos que vernos algún día, toditos, no?)

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  2. siiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!! que ya es hora!!!!!

    yo si que te leo de vez en cuando ji ji

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