3 may. 2016

Día de la madre



Mi primer domingo de Mayo como madre, lo pasé presa de mis hormonas, confusa, emocionada y en la sola compañía de mi vástago y su progenitor.

- Fue bonito.
- Fui muy feliz.
- Me sentí un poco sola.

Mi segundo primer domingo de Mayo, como madre, fue diferente. Liberada de la lactancia y el vaivén hormonal, me hallaba dispuesta a disfrutarlo más (si se puede) que el año anterior... volver a ser la protagonista ¡qué ilusión!

Debido a un evento familiar, me hallaba rodeada de familiares, con lo que pensé que me sacaría la unica "espinita" del año anterior. Y así acontecieron los hechos:

- Cachorro se despierta de su siesta matutina.
- Robot lo coge en brazos y se dispone a traermelo.
- Una avalancha de familiares se dan a la caza del primogénito.
- Robot y yo nos miramos en la distancia.
- Robot se zafa de abuelas y tías familiares sedientos de niño.
- Robot logra pasarme al cachorro.
- Huyo despavorida.

Cuando vuelvo, recibo miradas de recelo y una atmósfera cargada de reproches tensión... luego fuimos todos a comer.

- No fue tan bonito.
- Fui muy feliz.
- Me sentí incomprendida.

"Tanto amor terminará por separarnos"

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